Y aunque no pueda adivinar los movimientos del rival,
aunque no pueda usar mi estrategia, quedarse a contemplar el paso del tiempo,
tampoco parece una mala jugada.
Esta estación poco transitada me evocó la canción de
Serrat (Penélope), tal vez porque también esperábamos que llegase el primer
tren (por motivos bien distintos).
Al final me quedo algo de pena por no tener las
maletas a mano, hubiesen dado mucho juego, tal vez la próxima vez.