Seguimos aprovechando que el tiempo nos es favorable
y en lugar de pasear por los acantilados, nos fuimos por los caminos paralelos,
entre viñedos unos abandonados y otros aun bien cuidados.
Me sigue sorprendiendo que en arena dunar las cepas
sigan tan verdes y que el vino sea tan bueno, pues aprovechamos para tomar unas
tazas en los furanchos que ya abrieron.
Buena noche.



