
En una ocasión, un señor dormía tumbado al sol y soñaba que era un gato que dormía tumbado al sol, que soñaba que era un hombre que dormía tumbado al sol que soñaba que era un gato que dormía tumbado al sol.
Cuando despertó ya no sabía si era hombre o gato.
En ocasiones los sueños, nos pueden jugar malas pasadas.
Felices sueños
No hay comentarios:
Publicar un comentario