Y pese a llevar unos días escuchando Sabina sin
parar, y dándole vueltas a una entrada de su estilo (imposible para mí), y
echando mano de lo mucho que ocurrió este verano ahí dejo eso.
Se me ocurren dos grandes canciones para ese momento,
las dos de Antonio Vega (un genio), el sitio de mi recreo y volver a ser un
niño.
Cualquier momento es bueno para escuchar cualquiera
de las dos.
Buena noche.

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