Amiga “palo”, ahí al fondo, sobre las aguas
tranquilas de la ría de Vigo, se observan bien alineadas las bateas del
mejillón.
Desde que son más pequeños que una uña, se unen a las
cuerdas con una red y se dejan crecer.
Así y por encima la explicación igual te vale, pues
algún trabajillo más dan, pero como esto no es el national geographic, igual te
vale.
Buena noche.

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